Deja de asumir que tienes que escoger entre ventas inmediatas o construir marca: no es una pelea a muerte, es una coreografía. La audiencia necesita ver, reconocer y confiar antes de comprar; una buena creatividad acelera la conversión y la misma creatividad, bien medida, alimenta el recuerdo. Piensa en la campaña como una orquesta donde performance trae el ritmo y brand afina la melodía.
¿Cómo medir sin llorar? Empieza por declarar KPIs primarios y secundarios: por ejemplo, CPA/ROAS para performance y recuerdo de anuncio o brand lift para brand. Añade micro-conversiones (clics a producto, visitas a ficha, intentos de compra) para ver el camino. Implementa un experimento con grupos de control/holdout, mide view-through conversions y ventanas de atribución más largas para capturar el efecto de branding.
En la ejecución, mezcla formatos y audiencias: una porción del presupuesto en reach+frequency con creativos memorables y otra en retargeting con mensajes de conversión. Haz pruebas de incrementality: apaga canales a segmentos pequeños y observa la caída. Segmenta por cohortes para ver LTV vs CAC y rota creativos según aprendizaje; si la tasa de conversión sube tras exposición masiva, bingo: attribution cruzada validada.
Checklist práctico: 1) define 1 KPI de negocio y 2 secundarios; 2) monta un holdout; 3) rastrea micro-conversiones y LTV; 4) usa ventanas amplias y brand lift cuando puedas. Si lo haces, dejarás de elegir y empezarás a orquestar. Resultado final: campañas que venden hoy y hacen que vender sea más barato mañana.
Si quieres que una misma campaña entregue salidas medibles y cariño de marca, piensa en capas: no es magia, es arquitectura. Empieza por definir micro-funnels que se alimenten entre sí —unos orientados a descubrimiento, otros a consideración y un último empujón para conversión— y deja que cada capa tenga objetivos y creatividades propias pero coherentes.
Diseña audiencias que vivan en esas capas y que se reencuentren: cold audiences para abrir la conversación, retargeters para educar y lookalikes para escalar lo que funciona. Para mantenerlo práctico, usa este mini-mapa operativo:
Los KPIs deben hablar entre sí: no sacrifiques CPM por ROAS sin ver el flujo—un buen CTR en consideración suele predecir mejor ROAS en conversión. Segmenta por intención y frecuencia: exposiciones cortas+repetidas para brand building, secuencias más agresivas para quienes ya mostraron interés.
En resumen: estructura funnels conectados, audiencias que se reciclan y KPIs que se traducen entre capas. Empieza con hipótesis pequeñas, mide en cohortes y ajusta la mezcla creativa por etapa; así no elegirás entre performance o brand, los saquearás a ambos.
La creatividad bifásica es el truco práctico: dos piezas conectadas con un mismo insight. La primera vende hoy —tiene gancho, oferta clara y mueve clics—; la segunda se dedica a plantar una huella: tono, ritmo y un detalle repetible que haga recordar la marca. Si las diseñas juntas, no compites entre performance y brand: los alimentas.
Empieza por un brief doble: asset A (0–10s) para conversión: beneficio, urgencia y CTA; asset B (15–30s o formato secuencial) para recuerdo: micro-historia, símbolo de marca y cierre sin venta agresiva. Recursos prácticos: misma paleta y sonido corto compartido, variaciones de copy para probar intención y creativos que permitan cortar en vertical y horizontal.
Distribuye presupuesto con criterio: 65/35 si necesitas ventas rápidas, 50/50 si buscas escala sostenida. Implementa testing por lotes y rotación diaria; y si quieres acelerar la prueba social en Facebook, prueba este servicio: aumentar rápido Facebook post likes.
Mide distinto: CTR, CPA y tasa de conversión para la fase inmediata; ad recall, cualitativos y aumento de búsquedas de marca para la fase de recuerdo. Planifica ventanas de 7–14 días para cada experimento y usa frequency caps inteligentes: expón primero al recuerdo, después a la oferta para multiplicar probabilidades.
Checklist rápido: 1) un insight potente compartido por ambas piezas; 2) un gancho inmediato en la pieza de performance; 3) un elemento distintivo repetible en la pieza de brand; 4) métricas y calendario de rotación. Haz esto y dejarás de elegir entre vender hoy o ser recordado mañana: harás las dos cosas.
La regla 70/20/10 nació para simplificar decisiones: la mayor parte va a performance, una porción a escala y una pequeña a experimentos. Funciona como mapa cuando conoces el terreno: producto probado, audiencias habituales y funnels previsibles. En ese contexto te permite dormir por la noche—pero cuidado: los mercados cambian, los algoritmos también y lo que funcionó el mes pasado puede dejar de hacerlo mañana.
Empieza tratando 70/20/10 como hipótesis, no dogma. Señales claras de que hay que mover presupuesto: CPA que sube, CTR que cae, estancamiento de crecimiento orgánico o ventanas promocionales que exigen presencia masiva. Si estás lanzando algo nuevo, entrando a otro país o compitiendo en temporada alta, mantener la regla rígida suele costarte oportunidades de branding o ventas rápidas.
La práctica: define reglas de re-asignación semanales. Por ejemplo, si CPA baja 20% en dos semanas, desplaza +10% desde brand a performance; si el CTR creativo baja 25% y la visibilidad orgánica no mejora, devuelve +15% a testing y brand bursts. Mantén un piso mínimo para brand (ej. 8–10%) para que la memoria de marca no se erosione, y usa la fracción de experimentos para probar nuevos ángulos creativos que alimenten ambos frentes.
En 14 días puedes convertir la discusión “o performance o brand” en un experimento práctico. Planifica un sprint con tres micro-tests: creativos directos vs narrativos, llamadas a la acción contrastadas —urgencia vs inspiración— y secuencias cortas que unan awareness con conversión. Mantén segmentos y presupuestos pequeños para aprender rápido sin desperdiciar inversión.
Semana 1: lanza ambos extremos en paralelo con la misma audiencia. Usa un conjunto de anuncios de respuesta directa optimizados a CPA y otro de branding optimizado a alcance/VTR. Mide impresiones, CTR y primeras conversiones. Si necesitas impulso para montar el test rápido, recurre a un proveedor SMM que te entregue volumen controlado sin perder segmentación.
Semana 2: activa retargeting y secuencias. Reimpacta a quienes vieron el video de marca con la creativa directa y compara CPA con quienes recibieron solo la campaña performance. Cambia solo un elemento por prueba (imagen, oferta o duración) para aislar impacto. Registra métricas de corto plazo (CPA, ROAS) y señales de marca (VTR, búsquedas de marca).
Decide el ganador por lift conjunto: si la secuencia baja CPA y sube VTR/búsquedas de marca, escala la combinación. Si solo una rama rinde, analiza ajuste por audiencia y creative fit antes de cortar. Repite el ciclo cada 2–3 semanas para convertir aprendizajes en un playbook que sume performance sin sacrificar recuerdo.
Aleksandr Dolgopolov, 02 January 2026